El Artesano Digital

Sitio web de la filial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas en la provincia de Matanzas (ACAA). Artesanía, Matanzas, Cuba. Director: José Artiles Editor y redactor: Norge Céspedes

sábado, julio 28, 2007

La vasija no es una moda

Por Nora Sosa (Tomado de Bohemia)

Ay, mamá Inés, Ay, mamá Inés/ todos los negros tomamos café... dice la canción cubana de Eliseo Grenet, que se hizo tan popular en la primera mitad del siglo XX. Y en la Nueva historia de mamá Inés, contada en cerámica, el reconocido pintor pinareño Pedro Pablo Oliva no solo lleva al barro varios de sus personajes, sino que lo hace introduciéndolos en una gran tasa llena de granos de café, creando así un diálogo con su aroma.
Nueva historia de mamá Inés, contada en cerámica por el reconocido pintor pinareño Pedro Pablo Oliva, lo cual le valió el Premio Especial
Tal imaginativo discurso le valió el Premio Especial del concurso La Vasija, que alternando con el de esculturas e instalaciones, convoca cada dos años el Museo Nacional de Cerámica Contemporánea de Cuba, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.
Tanto las obras premiadas, que se incluyen dentro del total de 54 piezas de 47 concursantes, como las otras, seleccionadas para integrar la exposición abierta al público en el Salón Blanco del antiguo convento de San Francisco de Asís, tienen en común la presencia del recipiente, del contenedor, elemento utilitario ligado al origen del hombre.
Recordemos también que la vasija estuvo especialmente vinculada al movimiento de cerámica artística iniciado en los años 50 del siglo XX por personalidades de la plástica cubana, de la talla de Wifredo Lam, René Portocarrero, Mariano Rodrguez y Amelia Peláez.
"La vasija no es una moda, sino algo que siempre está ahí", manifestó al respecto Glaucia Basulto, ceramista miembro del jurado, de quien también se exhiben obras agrupadas a manera de una muestra personal, en el Salón Blanco.
Entre las posibles interpretaciones alegóricas de este recipiente en la contemporaneidad, se encuentra una de las piezas más complejas de la muestra, ¿Dónde está la orilla?, de la villaclareña Judith Valdés Gómez, primer premio en instalación, junto a Ángel Rogelio Oliva.
Judith toma como centro una canoa que porta posibles rezagos de un naufragio, cuando tributa al mundo real y de los sueños su poético discurso; mientras, en Paradoja, Ángel Rogelio Oliva, según el jurado, "da lecciones de oficio y densidad conceptual", para abordar el grave problema de la desertificación y destrucción del medio natural.
También hubo dos segundos premios en esta categoría; uno, para el reconocido ceramista matancero Osmany Betancourt Falcón, con Estilo propio, obra donde "extrae de lo cotidiano, la trascendencia que reclama el arte", y el otro para Carlos E. Prado Herrera, otro joven también con una reconocida trayectoria, por su pieza Taza real.
Vale señalar cómo en el interés de mantener y renovar la tradición, la convocatoria al concurso revalorizó categorías vinculadas al tema central.
"Se trata de dos vasijas inseparables", expresó a Lesbia Méndez, directora del Centro Hispanoamericano de Cultura y miembro del jurado, sobre Vacío compartido, de Pedro Cantero, acreedor al premio Conjunto de Vasijas. Y en cuanto a la categoría Vasija, el ganador Gilberto Gutiérrez Amat, podemos decir que concreta eficazmente "esa especie de metáfora sensual que comunica" con Belle époque.
El Premio Ópera Prima, establecido para estimular a un creador joven o de un currículo limitado en el terreno de la cerámica artística, recayó en Ismary González Cabrera. Ella es una artista de amplio quehacer en otras manifestaciones como la pintura y la escultura, que fue galardonada ahora por la obra Vida, un caleidoscopio inspirado en la vasija.
En el rubro de Paneles, Jorge A. Jacas Vivanco se hizo acreedor del premio con dos cuadros en arcilla roja y esmaltes que con el título de Convivencia, "consigue un magnífico juego de factores de diversa densidad estructural y considerable eficacia plástica".
Un aspecto interesante es la representación, entre los distinguidos, de creadores de otras provincias, además de la capital, tales como Villa Clara, La Habana, Matanzas, Santiago de Cuba y Camagüey.
Cabría preguntarse qué relación tiene la vasija con los paneles; y es la museóloga Ana Ibis Rivero quien nos trae de nuevo a la historia, al recordar cómo las primeras realizaciones del grupo promotor de la cerámica artística en Cuba, durante los años 50 del siglo XX, incluía –paralelamente a la ornamentación de vasijas– también la creación de murales, a través de la decoración de azulejos, una tradición que tiene sus antecedentes en la etapa colonial y se extendió a la arquitectura citadina del siglo XX.

jueves, julio 26, 2007

Troadio Rivero: "Mantengo mi estilo, pero siempre con algo nuevo"

Por Norge Céspedes











Troadio Rivero siente que no puede vivir sin la madera, incluso aunque al trabajarla, por un proceso alérgico, le provoque asma, coriza y erupciones en la piel.
Lo que más lo irritan son los olores fuertes como el de la caoba y la jocuma, pero todos le hacen daño, hasta el de la majagua, que es un aroma noble, según dice.
— ¿Y se te lleva tan mal por qué no abandonas esta relación?
— No puedo acabar con algo así, es parte de mi vida.
— ¿Cuándo empezaste a trabajarla?
— Mientras daba clases en varias escuelas del municipio de Jagüey Grande como profesor de Educación Laboral y Dibujo Técnico. Con la madera, junto a mis alumnos, hacía objetos utilitarios, adornitos.
“Sin embargo, ya como artista, lo primero fue pintar, pintar paisajes, y algo de cerámica. A mediados de los ochenta. Un profesor de plástica de la ciudad de Matanzas hasta vio en mí aptitudes para eso. Pero yo intuía que lo mío era otra cosa: la madera.”
— ¿Qué piezas recuerdas de esa etapa?
— Un gallo en colores que me dio un premiecito ahí, en un concurso entre profesores de mi especialidad, y luego, un poco más adelante, en 1992, las tres que me permitieron ingresar a la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA). Tapices de piel y madera, inspirados en la flora y la fauna. Entonces para ingresar en la ACAA el proceso era menos riguroso que hoy. Hacías tu exposición y venía un jurado de La Habana a valorar, si pensaban que poseía calidad enseguida te aceptaban.
— ¿Ya atisbabas dos elementos claves para tu futura obra: la fascinación por los colores y por reflejar la naturaleza?
— Sí. Me fui percatando de los colores mientras daba clases y notaba las sorprendentes variaciones que había en cada tipo de madera. Rojas son la cambala y la bijagua; azul, la majagua; negra, el ébano...
“Se trata de conocimientos que he ampliado con los años, leyendo, con la misma práctica. Algunos extranjeros piensan que les aplico tintes a las piezas y se asombran cuando les cuento que no es más que pura naturaleza, preciosa naturaleza nuestra.
“Naturaleza que siempre me ha llamado la atención, tanto por sus coloridos como por sus formas infinitas. Naturaleza sagrada que respeto y protejo.”
— ¿De qué manera aplicas esta filosofía? ¿No talas o haces talar árboles? ¿No crees que así la dañas?
— Para existir como ser humano obligatoriamente hay que valerse de sus recursos. El problema se genera cuando esta relación no se sustenta sobre bases sostenibles.
— ¿Cuáles son esas bases sostenibles tuyas?
— Trato de dañarla lo menos posible, aprovechando madera que hallo por ahí o me regalan amigos en las carpinterías, muchos de ellos antiguos alumnos míos. Cuando hay un pedazo sobrante y piensan que me puede servir, lo guardan. Mis hermanos también me ayudan en eso, pedazo que ven, pedazo que traen.
“Después del ciclón Michelle salí y fue mucho lo que recogí en la calle. Algunos vecinos que no saben exactamente mi profesión, me preguntaban: ¿estás cocinando con leña que siempre andas cargado de palos?
— ¿No temes que tu tendencia a reproducir figuras de la flora y la fauna puedan conducirte al encasillamiento, a la repetición?
— La naturaleza es el mundo en torno al cual me muevo como artista, es mi mundo y creo que lo he reflejado con mi estilo, con mi manera propia de hacerlo. No pienso que eso sea algo malo.
“Además, el reflejar de manera reiterada un tema no significa siempre un encasillamiento si se aborda cada nueva vez desde perspectivas distintas, enriquecedoras.
“De todas maneras yo siempre me mantengo alerta. Me ayuda la paciencia, a veces tardo años para llevar a la práctica muchos de los bocetos que se me ocurren.
“Pienso bastante, las áreas, las líneas; me fijo en los colores, si estarán bien compensados o no. Así, a golpe de rigurosidad, he hecho mi obra, que abarca también el trabajo con las fibras.
“Esta disciplina se la debo a mi ejercicio docente que, por cierto, también me sirvió para la organización y ejecución de los planes mientras permanecí durante varios años al frente de la agrupación de la ACAA en Jagüey Grande.
— ¿Cuándo descubres la fibra? ¿También como profesor?
— No, fue más adelante, en el 96 o 97, cuando ya me desempeñaba como artesano a tiempo completo. Estaba en Guamá, en Ciénaga de Zapata, y me resultaba incómoda la madera, trasladar hasta allá las piezas, desde Jagüey Grande, que es donde vivo.
“Entonces me fijé en el recurso que había allí a mi mano: las cortezas de los árboles, las hojas, las ramas y otros muchos elementos.
“Ahí suelo hacer con más frecuencia cosas que no son solo figurativas. Son un poco abstractas.
“Me gusta experimentar aunque siempre mantengo mi línea, mi sello. Todos los días se aprende algo nuevo.”

miércoles, julio 25, 2007

Inauguran Salón de Artesanía Tradicional y Utilitaria

Por Norge Céspedes Díaz
Un total de 116 se muestran en el VII Salón Provincial de Artesanía Tradicional y Utilitaria, inaugurado el pasado 12 de julio en la galería de la filial provincial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA), en la ciudad de Matanzas.
Las piezas transpiran cubanía y su confección se ha realizado desde diversas manifestaciones artesanales, empleando materiales como barro, metal, vidrio, textiles, pieles, fibras naturales, recursos marinos...
El 31 de julio, a las 4:00 p.m., se darán a conocer en la propia galería los tres premios principales, el de la popularidad y las menciones que se estimen pertinentes.
De manera paralela, el Fondo Cubano de Bienes Culturales realizará el Concurso Provincial de Artesanía Tradicional y Utilitaria, a partir de una selección de las obras presentadas a este evento.

Artesanos contra el bloqueo y el plan Bush

Como parte activa de la sociedad civil cubana, los artesanos matanceros se manifestaron en contra del bloqueo económico y el plan Bush, sin duda muestras palpables de la agresiva, despiadada e injusta política sostenida por el gobierno norteamericano contra nuestro pueblo.
El bloqueo y el plan Bush (cuya acción se ha intensificado en los últimos ocho meses) afectan seriamente el desarrollo de la Isla y de sus habitantes desde diversos puntos de vista, según denunciaron los creadores en reuniones de base de las manifestaciones y agrupaciones, efectuadas del 4 al 12 de julio.
Por su causa, hasta el pasado mes de abril los medios de prensa extranjeros han dado a conocer, de una u otra forma, más de 60 acciones del imperio norteamericano en contra de la nación antillana.
Al denunciar algunos de esos actos, en los encuentros se particularizó en torno a los que incidían de tiene de forma específica en el desenvolvimiento en general de la labor diaria de los artesanos.
En los debates se señalaron en primer lugar las limitaciones que ponen para la adquisición en el extranjero de materias primas, materiales, utensilios, herramientas y equipos diversos, así como para la obtención de créditos y financiamientos para estas compras.
En ese sentido, Michel Perdomo puso como ejemplo su caso particular. Él confecciona lámparas, vitrales y otros objetos de cristal. Se vuelve muy difícil adquirir dicho material debido a las restricciones que hay en el mercado, y por la misma causa la producción y, por tanto la propia venta, se encarecen.
Miriam Ramos, por su parte, agrega que las complicaciones con materia prima complejizan el proceso creativo. “Se labora no con lo que hace falta en cada caso, sino con lo que se tiene a mano; ahí aparece además un gran problema: como no tienes un suministro de recursos estable, no puedes estabilizar una línea de trabajo”, dice ella.
Otro aspecto en el que se profundizó fue en las restricciones del intercambio cultural, tanto con los Estados Unidos como con otras naciones.
Luis Octavio Hernández, presidente de la filial provincial de la ACAA, aseguró que había vivido “en su propia carne un hecho de esa naturaleza”.
“Hace algunos años atrás me invitaron a una feria en la ciudad española de Gijón, pero el gobierno del entonces presidente José María Aznar, lacayo de los intereses imperialistas, me negó la visa”, cuenta.
“Para dar continuidad a este proceso de reflexión en torno al bloqueo y al plan Bush, en septiembre realizaremos una sesión extraordinaria del Consejo Provincial de la ACAA.”

Bolas líticas aborígenes

Por Adrián Álvarez Chávez

Las bolas líticas o esferolitias son esferas de piedra, elaboradas con las técnicas del picado y pulido, por los grupos aborígenes Mesolíticos medio o Ciboney Cayo Redondo, comunidades cazadoras pescadoras y recolectoras, llegadas a la isla aproximadamente 2000 años antes de nuestra era, procedentes de Sudamérica. (1)
Se consideran objetos rituales, colocados en los entierros, cercanos a los cráneos. Se ha determinado una relación entre la edad del individuo sepultado y el tamaño de las esfera de piedra. Sus dimensiones, en general, son muy variadas; las hay de pocos milímetros, hasta otras tan grandes como una bola de billar.
A partir del primer reporte de estas piezas, al sur de Camagüey, en el año 1932, sus hallazgos se han multiplicado en todo el territorio nacional.
En Matanzas se han colectado en varias zonas como el Valle de Yumurí, Canímar, Calimete y Ciénaga de Zapata, por varios investigadores como el Dr. Ercilio Vento y el autor de este artículo.
Elaboradas en disímiles rocas, incluyendo cuarzos, son verdaderas obras de arte, que en ocasiones alcanzan una extraordinaria esfericidad y una belleza estética apreciable.
En realidad causa asombro imaginar como el artesano aborigen logro tal perfección, golpeando piedra contra piedra, sobre todo si tenemos presente la dureza de las rocas convertidas en esferolitias.

(1) Se han encontrado algunas pocas evidencias de este tipo en sitios Mesolíticos tardíos o protoagricolas, entre estas un bello ejemplar colectado por el grupo Manuel Santos Parga en Río Chico, Valle de Yumurí.

sábado, julio 21, 2007

Artesanías, lo útil y lo bello

Por Lesbia Vent Dumois (Tomado de La Jiribilla)
Cemíes y dujos de nuestros aborígenes; tambores y collares de congos, yorubas, mandingas y carabalíes; cacharros, vidrios y hierros de la España conquistadora se mezclan desde sus particulares y peculiaridades planteamientos religiosos, simbólicos y estéticos para que consideremos a la artesanía ese término con mayúscula, como la expresión mestiza por excelencia, donde se aplican técnicas y formas que provienen de orígenes opuestos en una producción manufacturada.
Tardío ha sido el interés por el estudio y difusión de las artesanías en el país, diferentes han sido las causas, inicialmente por no considerar su práctica con el necesario reconocimiento social, pudo también haber influido la temprana incorporación al mercado nacional de objetos de producción industrial que servía de freno a la introducción de la artesanía, pero no debe sorprendernos que hasta que se realizara el trabajo de investigación para la realización del Atlas Etnográfico de Cuba en 1985, se desconocían los rasgos formales particulares de nuestra artesanía popular tradicional.
Fue necesario a partir del triunfo revolucionario en 1959, que instituciones y organizaciones sociales, el movimiento de aficionados y las casas de cultura patrocinaran festivales, exposiciones y ferias de arte popular que estimularan la práctica y colocaran en el lugar que le correspondía a la artesanía de la cultura material, generalmente de origen campesino y las citadinas relacionadas con el rito y el mito afrocubano.
Con la creación del Ministerio de Cultura, del Fondo Cubano de Bienes Culturales, posteriormente con la agrupación de los artesanos en la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA), que celebra en el presente año su vigésimo quinto aniversario, y la constitución del Centro Nacional de las Artesanías se crean las bases para el fomento, promoción y comercialización de la artesanía cubana.
Objeto de uso práctico en la vida cotidiana, representaciones ceremoniales, festivas y religiosas, piezas de carácter suntuario, el vestuario y objetos ornamentales han generado constructivos debates sobre su desarrollo, pero también artificiosas clasificaciones con el afán de calificar diferentes formas de producción que se acercan mas al predominio de lo estético no a lo funcional, con fundamental carácter decorativo y condición de pieza única, más cercano al arte aplicado que a la artesanía.
Actualmente, para los investigadores del género no es únicamente el objeto el que califica la expresión, sino el proceso donde se involucran elementos económicos, productivos, comerciales, sociales, estéticos y sobre todo culturales. La artesanía es una de las muchas formas de producción de objetos de la sociedad contemporánea, en el que debemos reconocer el sentido de la variedad, conocer su forma y capacidad de producción, que garantizará que pueda circular en diversos mercados y valorar sobre todo, la calidad de su manufactura, conocer su función y uso, la honestidad en el acto creativo y la ética que implica el uso o no de determinadas materias primas y recursos humanos.
La producción artesanal se articula con la estructura de distribución y consumo de otros productos industriales donde lo económico y lo cultural configuran una totalidad indisoluble, por surgir de necesidades del sistema social, en ello consiste su democratización.
Como plantea el investigador peruano Mirko Lawer, debe considerarse la cultura, no como obras, sino como conjunto de sistemas de producción, la circulación como elemento social que determinará donde se ubica el producto y el verdadero significado de la obra va a depender de su recepción o consumo. El comercio como espacio regulador de la actividad artesanal requiere de investigación y evaluaciones periódicas, ya que si en otras épocas las artesanías actuaban como autoconsumo de determinados sectores sociales, hoy han pasado a ser objetos para coleccionar, para apropiarse del pasado o como memoria y es el turismo el sector que le otorga mayor estímulo a esta manifestación, pero también ha exigido la renovación o transformación de formas, por ser un consumidor que demanda objetos “exóticos”, “típicos”, etc. lo que hace que se olvide la verdadera función ideológica de las artesanías que consiste en la medida en que sus producciones sean consumidas por la población para la que fueron creadas esta le otorga en su entorno cotidiano valores espirituales a la par que va desarrollando el gusto por lo bello y lo útil y solo así, serán verdaderamente apreciados por el turismo al comprobar que de veras son el símbolo de nuestra identidad.

miércoles, julio 18, 2007

Matanceros en Feria de Artesanía de Lisboa

Por Norge Céspedes
Notable éxito tuvo la delegación de la provincia de Matanzas que representó a Cuba en la Feria Internacional de Artesanía de Lisboa, efectuada del 23 de junio al primero de julio.
Según Belkis Arozamena, una de las creadoras yumurinas invitadas al certamen, “los tres stands que contenían nuestras muestras fueron muy frecuentados, y los visitantes nos hacían muchas preguntas sobre nuestra manera de hacer las cosas”.
En total, había 10 creadores matanceros, que laboran diversos materiales como fibras naturales, recursos marinos, piel y madera.
Jorge Castro Benítez, embajador cubano en tierras portuguesas, dijo que la muestra era viva “expresión de la variedad y calidad” de la labor de los artesanos de la Isla.
También destacó la manera inteligente mediante la cual habían ayudado a difundir la lucha llevada a cabo por todos los cubanos a favor de la liberación de cinco jóvenes luchadores antiterroristas de la nación antillana, prisioneros injustamente en cárceles norteamericanas.

lunes, julio 09, 2007

Inaugurarán Salón Provincial de Artesanía Tradicional y Utilitaria

Por Maritza Tejera

El octavo Salón de Artesanía Tradicional y Utilitaria se inaugurará el próximo jueves 12, a las 4:00 de la tarde, en la galería de la filial de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, de la provincia de Matanzas.
Las piezas presentadas se confeccionan con diversos materiales como el guaniquiqui, las conchas y los caracoles, los tejidos en sus diversas variantes y la cerámica, entre otros, siempre con la premisa de lo tradicional y lo utilitario, conjugado con la creatividad.
Otros de los requisitos para la admisión de estas obras es que hayan sido creadas este año y no haberse presentado en certámenes anteriores, amén de su originalidad y valores artísticos.
Un jurado de admisión, compuesto por Edrey Santana, Idania Alvarez, Nivaldo González, Gabriel Tejera y Antonio Alvarez seleccionaron ayer las piezas que forman parte del Salón.
Por su parte, Troadio Rivero, Marcelino Rivas, Leonel Tirse, Mercedes Tápanes y María Victoria Lima tienen en sus manos la responsabilidad de las premiaciones.
Se otorgarán tres premios. El primero de mil 500 pesos; el segundo, de 800; y el tercero, de 400, además del de la popularidad, consistente en 300. También, el Consejo de las Artes Plásticas, el Centro de las Artes Visuales y Artex concederán premios colaterales a las piezas que sus jurados estimen.
El Salón estará expuesto hasta el 31 de los corrientes, día en que se realizarán las premiaciones.